Ya está aquí mi bebé

El embarazo es un momento de vida en el cual, por general, todo suele ser positivo. Va a llegar nuestro bebé que esperamos con gozo. Nuevos proyectos, nueva familia, nueva vida.

Durante mi embarazo yo y mi bebé somos los que recibimos todas las atenciones. Me cuidan, me ayudan, me aconsejan, me recomiendan qué hacer y me miman. Durante 9 meses, aprendemos juntos todo lo que nos pasa durante el embarazo, los cambios que ocurren en mi cuerpo, los dolores que pueden aparecer, el ejercicio que puedo practicar, cómo actuar el día que quieras venir al mundo o las enseñanzas que necesitaré para cuando llegues.

Y al fin, ha llegado el día. Ya estás aquí, mi bebé.

Y ahora que mi bebé ya está aquí, toda mi atención está dedicada a él. Mi hijo es lo más grande que me ha pasado, nuevas emociones y sentimientos nacen en mí. Él me necesita. Ahora mismo yo estoy en plano secundario, es normal. ¿O quizá no sea tan normal?

Tras un embarazo y un parto, tanto cesárea como vaginal, las alteraciones físicas y hormonales son muy grandes. Durante 9 meses mi cuerpo ha ido teniendo diferentes cambios a los que mi cuerpo se ha ido adaptando de forma progresiva. Además, he podido consultar mis dudas al ginecólogo, madrona o fisioterapeuta, y he podido hacer ejercicio para encontrarme mejor.

Y ahora que mi bebé ya está aquí...

CIFIP Suelo pélvico Alicante
CIFIP Suelo pélvico Alicante

Y ahora que mi bebé ya está aquí, toda mi atención está dedicada a él. Ya no me cuido lo que me cuidaba antes, no me encuentro guapa ni sexy, no duermo bien porque me despierto para todas las tomas que tiene a lo largo de la noche, estoy cansada todo el día, tengo grietas en el pezón y me duele cada vez que mama mi hijo, me ha dicho la matrona que tengo una mastitis, mi barriga ya no es la de antes, se me escapa el pis cuando estornudo, siento que tengo las emociones a flor de piel, me apetece llorar y no sé porqué, me duelen los puntos de la cesárea y parece que se me abra la barriga cada vez que me muevo, me duele la cicatriz de la episiotomía hasta con la braguita, tengo tanto miedo que no me he atrevido a mirar mi vulva para saber qué tengo “ahí abajo”, no he tenido relaciones con mi pareja todavía desde el parto, he tenido relaciones sexuales pero creo que me han dejado la vagina más cerrada porque me quema y arde cuando me penetra mi pareja, aún no he tenido ni tiempo para pensar en llamar al ginecólogo o matrona para preguntarle si todo esto es normal, me duele la espalda, el cuello, la lumbar… Todo esto, ¡no me lo habían contado!

Espero que todo esto se “cure” pronto porque tengo a mi otro hijo que demanda mi atención, una casa que requiere de mis cuidados o un trabajo de autónoma y negocio propio al que volver a retomar lo antes posible.

Y ahora que mi bebé ya está aquí, toda mi atención está dedicada a él. ¿Estás segura de eso? El postparto es tan importante como el embarazo donde tu cuerpo debe recuperarse de todos los cambios que ha sufrido. Todos los cambios de estos meses pueden tardar en recuperarse hasta un año, pero los tres primeros meses son los más importantes para acelerar el proceso de recuperación. Es muy importante detectar toda alteración o señal de alarma para hacer una detección precoz, recuperarse y sobretodo, prevenir otras lesiones que pueden aparecer a largo plazo o en mi segundo embarazo. Es muy importante, que la pareja, la familia y el ambiente que te rodea conozca y entienda que en este momento también hay que ayudar, cuidar y mimar a la mamá.

Debemos saber que la musculatura del abdomen se ha estirado y puede tardar en volver a su sitio, ha habido muchos cambios hormonales que continúan en el posparto (y si doy el pecho mucho más) y me pueden dar dolores de pelvis u otras articulaciones, tengo que cuidar las cicatrices y tratarlas para que no duelan o sean zonas “olvidadas” de mi cuerpo, y mis vísceras abdominales y pélvicas deben volver a su posición anterior; el útero debe recuper su tamaño normal o puede quedarse un poquito más bajo, mi vejiga puede avisarme de que algo ha cambiado si tengo pérdidas de orina o mis intestinos me pueden revelar que no funcionan tan bien si me aparece un gran estreñimiento o unas hemorroides como nunca había tenido.

Por todo esto quiero hacerte parar un momento y pensar. Para y piensa en ti. Ha habido muchos cambios y los seguirá habiendo. Pero tienes que quererte y querer cuidarte. Porque, si no cuidas tu cuerpo, ¿dónde vas a vivir?

Vivimos en una sociedad que vive en el futuro. A todo llegamos tarde. La mujer tiene que demostrar que puede con todo; la familia, la casa, el trabajo… y si ya le sobra tiempo, se preocupa por ella. ¡Pues tú debes ser la primera! Si no te encuentras bien, por dentro (emociones) y por fuera (físico),  ¿cómo vas a poder ocuparte de ese nuevo ser que acaba de llegar y es lo más grande que le ha pasado a tu vida?

Cuando llega tu bebé quizá te puedas ver desbordada por todos los cambios que se han llegado de golpe, pero quizá sólo necesitas verlo desde otra perspectiva. Con todo esto, sólo quiero decirte que el simple hecho de conocer toda esta información y saber que te podemos acompañar en este proceso de tu vida, hace que las emociones puedan ser comprendidas, asimiladas, digeridas y expresadas. Hablar de tus emociones es básico e imprescindible en este momento de vida.

Mª Carmen Carrillo Leal
Fisioterapeuta especializada en Uroginecología y Obstetricia

CIFIP Suelo Pélvico19 septiembre, 20180

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